Tecnología

Por qué nuestra IA no se inventa precios ni huecos: arquitectura determinista

Cómo diseñar un agente de IA que nunca invente datos: herramientas, confirmación en dos pasos, mensajes canónicos y derivación a personas.

Equipo Falaia 3 min de lectura

En resumen

  • Una alucinación es una respuesta falsa que un modelo de lenguaje da con total seguridad.
  • En atención al cliente, el riesgo no es que la IA hable mal, sino que prometa un hueco o un precio que no existe.
  • Nuestra regla: el modelo conversa, el código decide. Los datos salen siempre de tus sistemas mediante herramientas.
  • Ninguna cita se escribe sin un «sí» explícito del cliente en un mensaje posterior.
  • Los mensajes de confirmación los redacta el código, no el modelo.

Una alucinación es una respuesta inventada que un modelo de lenguaje da con total seguridad. Si le preguntas a un chat genérico por el horario de un negocio que no conoce, es bastante probable que te dé uno. Plausible, bien redactado y falso.

En una conversación casual no pasa nada. En un negocio, sí. Un agente que confirma una cita a las 17:00 cuando a esa hora no hay nadie, o que dice que una limpieza cuesta 30 € cuando cuesta 60, genera un problema real.

Por eso diseñamos nuestros agentes con una idea muy simple: el modelo conversa y el código decide.

Las seis reglas

Estas reglas están en el código de nuestro producto y se comprueban con pruebas automáticas.

1. El modelo nunca es fuente de datos

Huecos libres, citas, precios, horarios, direcciones: todo sale de tus sistemas mediante herramientas (funciones que el agente puede llamar). Si el agente quiere ofrecer un hueco, primero tiene que pedirlo a la herramienta de disponibilidad. Si la herramienta no devuelve nada, no hay hueco.

2. Las herramientas no aceptan la identidad del cliente

El agente no puede pedir «las citas de este número de teléfono». La identidad sale del propio canal (el número desde el que escribe el cliente), no de lo que diga la conversación. Así nadie puede pedir las citas de otra persona escribiendo su teléfono.

3. Confirmación en dos pasos

Nada se escribe en tu agenda sin una acción pendiente que el cliente confirma en un mensaje posterior. El agente propone; el cliente dice «sí»; entonces, y solo entonces, el código ejecuta.

4. Los mensajes importantes los escribe el código

El texto de «Cita confirmada» con la fecha, la hora y el servicio no lo redacta el modelo. Lo genera el código a partir de los datos reales. Así nunca habrá un desajuste entre lo que dice el mensaje y lo que hay en la agenda.

5. Ante la duda, una persona

Urgencias, quejas, temas delicados o cualquier fallo técnico terminan en derivación: el agente avisa a tu equipo con un resumen y le dice al cliente que alguien le contactará.

6. Pruebas de seguridad antes de cada cambio

Cada modificación del agente pasa una batería de escenarios: intentos de que revele datos de otras personas, preguntas médicas, peticiones de precios que no existen, instrucciones escondidas en un mensaje. Los escenarios de seguridad tienen que pasar todos.

Qué gana tu negocio

Riesgo Cómo lo evitamos
Ofrecer un hueco que no existe Los huecos solo vienen de la herramienta de disponibilidad
Dar un precio inventado Los precios vienen de una base de conocimiento cerrada
Reservar sin querer Confirmación explícita en un mensaje posterior
Mensaje de confirmación con datos erróneos Lo redacta el código, no el modelo
Filtrar datos de otro cliente La identidad sale del canal, no de la conversación
Quedarse sin respuesta si falla la IA Derivación automática a una persona

Y la conversación, ¿no se vuelve rígida?

No. El modelo sigue entendiendo frases libres, faltas de ortografía, cambios de idioma y peticiones raras. Lo que no puede hacer es inventarse los hechos. Es la misma diferencia que hay entre un buen recepcionista y uno que contesta «sí, sí» a todo sin mirar la agenda.

Si quieres ver cómo se comporta con tus casos difíciles, mándanos tus preguntas trampa. Nos gusta el reto.

Equipo Falaia · Ingeniería y producto

Somos el equipo que diseña y mantiene los agentes de Falaia desde Santiago de Compostela. Escribimos sobre lo que aprendemos poniendo IA a trabajar en negocios reales.

Preguntas frecuentes

¿Entonces el agente no puede equivocarse nunca?

Puede entender mal una frase, como una persona. Lo que evitamos por diseño es que afirme datos falsos o que haga cambios sin confirmación. Y cuando duda, pregunta o deriva.

¿Qué pasa si falla el modelo de IA?

Cualquier error, respuesta vacía o rechazo del modelo termina en derivación a una persona del equipo. El cliente nunca se queda sin respuesta.

¿Probáis el agente antes de ponerlo en marcha?

Sí. Tenemos una batería de pruebas automáticas con escenarios de seguridad (intentos de manipulación, urgencias, preguntas trampa) que tiene que pasar al cien por cien antes de cada cambio.